Un buen proyecto eTwinning

En nuestra última entrada hablábamos de los proyectos eTwinning: qué son y cuáles son sus características, mientras que en esta vamos a centrarnos en qué hace que un proyecto eTwinning sea de calidad.eTwinning-Logo_CMYK

No resulta difícil encontrar en la página de eTwinning la rúbrica por la que se evalúan los proyectos para la concesión de los Sellos de Calidad. Esta contempla todos los criterios que pasamos a comentar:

  1. Innovación pedagógica.

    Los docentes han propuesto métodos pedagógicos variados, tales como: el planteamiento de preguntas dirigidas que han favorecido la investigación y el análisis por parte de los alumnos, la organización del trabajo en equipo para garantizar la colaboración, permitir que los alumnos elijan las formas de encontrar y mostrar la información, etc. Dependiendo del contexto y de la edad de los alumnos, la situación ha favorecido que se conviertan en verdaderos protagonistas del proyecto, creativos, responsables y autónomos y no simples ejecutores de las ideas del docente.” Es decir, se persigue una metodología activa en la que el alumnado esté implicado a lo largo de todo el proceso según sus propias capacidades, mientras que el docente asume un papel de guía. Se valora, además, el rigor académico y la originalidad del proyecto.

  2. Integración curricular en una o más áreas/materias.

    “El trabajo del proyecto se basa en el currículo y en la programación. La mayor parte del trabajo realizado por los alumnos ha sido en horario escolar, el proyecto no se basa únicamente en el trabajo llevado a cabo por los alumnos en casa. Se observan claros esfuerzos estratégicos para desarrollar las competencias del alumnado en diferentes áreas/materias. El trabajo del proyecto está claramente integrado en el trabajo escolar de alguna materia/área. El docente desarrolla claramente el currículo mediante este proyecto eTwinning”. Por tanto, el proyecto no está aislado del trabajo de clase, sino que es parte de este. Se debe realizar en horario de clase dado que cubre aspectos de la programación de una o más áreas o materias y no ser un añadido realizado de forma adicional al trabajo de clase o que no se centre en aspectos o competencias a desarrollar como parte de ella. Este apartado afecta directamente al propio diseño del proyecto por lo que habrá que tenerlo en cuenta cuando se acuerden sus características con los socios ya al comienzo del mismo.

  3. Comunicación e intercambio de información entre los centros participantes.

    La mayor parte de los proyectos eTwinning desarrollan procesos de comunicación e intercambio de información entre docentes y alumnos. Este criterio evalúa la calidad de las actividades de comunicación que los docentes diseñan para/con los alumnos para compartir el trabajo realizado por cada clase sobre los temas tratados en el proyecto. Esta comunicación puede ser tanto individual como en pequeños grupos y puede incluir votaciones, concursos, etc. diseñados para animar a los alumnos a leer, oír o ver el trabajo de sus compañeros”.  La comunicación es un elemento fundamental de los propios proyectos eTwinning. Sin ella, el proyecto podría llevarse a cabo dentro del marco de cada centro escolar o clase. La participación e implicación dentro de cada equipo nacional pero, especialmente, colaborativamente con los socios, es el aspecto que otorga su singularidad a estos proyectos, así como la consecución de un producto final común, como resultado de este intercambio constante del alumnado implicado.

  4. Colaboración entre los centros participantes.

    Las actividades colaborativas van más allá de la comunicación: los socios no son meros receptores de la información, son miembros de equipos, co-autores y co-creadores. La colaboración implica que cada clase necesita la contribución de la clase asociada para completar la actividad. Ejemplos de productos finales colaborativos: un periódico, un informe, un resumen común de todos los temas trabajados durante el proyecto, una colección de cartas redactadas sobre un tema dado, un libro de recetas, una colección de poemas, un trabajo de ficción (novela de misterio, cuento de hadas, dibujos animados, película, etc.). Esta lista no es exhaustiva; puede haber muchos más ejemplos. Los grupos internacionales son una práctica muy efectiva para el trabajo colaborativo (pequeño grupo de una clase + pequeño grupo de otra clase = grupo internacional). La comunicación mencionada en el apartado anterior debería estar centrada en la realización de productos finales colaborativos, entre los que se valora especialmente aquellos para los que la tecnología proporciona facilita la elaboración conjunta y colaborativa, como pueden ser wikis. También tiene especial valor que los productos elaborados sean originales.

  5. Uso de la tecnología.

    ¿Cómo se usa la tecnología por parte de alumnos y de docentes en la discusión de actividades y para compartir información entre alumnos?? ¿De qué manera se ha utilizado la tecnología para facilitar el trabajo en el proyecto, la creación de productos finales, etc.? Estos criterios se centran en la evaluación de la correcta adaptación de las herramientas -tanto del TwinSpace como otras- utilizadas por docentes y alumnos a la hora de realizar actividades colaborativas y compartir la información con el fin de que se produzcan interacción y comunicación real. Las herramientas se utilizan de manera que garantizan la consecución de los objetivos didácticos que persigue el proyecto. Tal y como se deduce de los apartados anteriores es importante que la tecnología se utilice a fin de permitir una mejor colaboración y comunicación entre el alumnado y profesorado implicado. Se tiene en cuenta la utilización de las propias herramientas del Twinspace u otras ajenas a este, beneficiándose de sus posibilidades, blogs no comerciales o sin publicidad, implicación de todos y cada uno de los participantes, creación de productos con base tecnológica y, todo ello, respetando siempre aspectos de seguridad y los derechos de autor.

  6. Resultados, impacto y documentación.

    1. Visibles.“Resultados del proyecto y/o su presentación online. – actividad/implicación de los alumnos (TwinSpace) – documentación del proyecto (planificación, evaluación y reflexión, propuestas de mejora, etc.).”
    2. No visibles. “Impacto del proyecto – en las destrezas de los docentes. – en las destrezas de los alumnos y en la ampliación de conocimientos. – en lo social y personal (docentes y alumnos) – en comunidades más amplias la parte no visible puede evaluarse indirectamente a través de la documentación del proyecto y comparándola con la parte visible”. Un buen proyecto tendrá como resultado una producto final de calidad, resultados muy variados, de calidad y originales, que desarrollan los objetivos previstos. Además, los mejores proyectos explicitan la evaluación realizada, los objetivos alcanzados y el impacto en el grupo, y en el resto de la comunidad educativa.

Vemos a lo largo de los puntos anteriores como un proyecto de calidad es un producto complejo que requiere un cuidado diseño ya desde el comienzo del mismo. Por ello, es conveniente dedicar el tiempo necesario en los estadíos iniciales del mismo con vistas a aclarar las dudas que pueda haber con los socios.

Referencias y lecturas recomendadas:

 

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¿Qué es eTwinning?

Origen

ETwinning comenzó en  como una iniciativa de la Comisión Europea para promover el trabajo colaborativo entre centros educativos europeos utilizando diversos tipos de eTwinning-Logo_CMYKtecnologías para la comunicación. Al comienzo era parte del programa eLearning, posteriormente se convirtió en una medida de acompañamiento del programa Comenius y en la actualidad forma parte de Erasmus +.

ETwinning fue inicialmente diseñado para complementar otras acciones de Comenius facilitando encontrar otros centros educativos con intereses similares pero los proyectos eTwinning también pueden funcionar por sí mismos. Actualmente hay 480.380 docentes registrados, 181.485 centros y 61.168 proyectos inscritos con miembros de todos los centros participantes, de los cuales 15.230 son proyectos españoles.etwinning-general-1024x572

Cómo so los proyectos

La búsqueda de socios y el registro del proyecto se realiza a través de la página de eTwinning (www. etwinning.net). El profesorado participante puede tanto iniciar un proyecto desde cero como sumarse a uno que ya esté en marcha. Quizás una de las ventajas de estos proyectos es que todo el proceso es extremadamente simple, “so simple, you sign up for involvement, you find a partner, develop a project idea or use a ready-made project kit from the eTwinning portal and you start working” (Gilleran 2006: 3).

Los proyectos pueden desarrollarse completamente dentro del entorno que proporciona la plataforma pues cuenta con un diario y una página específicas para cada proyecto en el que se participe y en el que se pueden subir diferentes tipos de archivo, contar con páginas y subpáginas organizables según las necesidades del proyecto, foros, sala de chat y de videoconferencia. Sin embargo, también se pueden utilizar cualquier otro tipo de herramientas aunque se recomienda que se sitúen en la plataforma enlaces a fin de poder localizar estos materiales externos fácilmente.

Estos proyectos son enormemente flexibles, pudiendo tener objetivos amplios o muy limitados, muchos socios o solo dos, mucho o muy poco alumnado implicado y una duración absolutamente flexible. De hecho, registrar un proyecto no compromete a nada; si por cualquier circunstancia no se pudiese concluir no habría que justificarlo ante ningún miembro externo al mismo y dependería exclusivamente de los socios implicados. Si surgieran dudas o problemas se podría consultar con la Agencia Nacional de cada país o bien con los embajadores eTwinning de la zona, que son docentes experimentados en el uso de eTwinning. En todo caso, un buen proyecto puede solicitar un Sello de Calidad que se otorga de acuerdo con unos criterios consultables en la rúbrica publicada en el Portal eTwinning.

Las principales diferencias con otras acciones de eLearning son:

  • la ausencia de movilidad
  • la ausencia de una evaluación previa de los proyectos (que solo se evalúan si el profesorado solicita un Sello de Calidad), procedimientos complicados o solicitudes oficiales
  • tanto profesorado como alumnado puede aprovechar las TIC disponibles en su centro escolar pues es suficiente con un ordenador y una conexión a internet
  • no hay financiación económica para los proyectos pero la mayor parte de ellos son baratos dada la ausencia de movilidad
  • uso intensivo de las TIC pues la comunicación tiene lugar por medio de ellas por lo que hay una renovación completa de la metodología de aula con un trabajo colaborativo, uso de diferentes lenguas por medio de la interacción y trabajo de los contenidos del proyecto.

En lo referente a la lengua o lenguas utilizadas no hay regulación pero la mayor parte de proyectos se realiza en inglés y en menor medida en francés, alemán u otras lenguas.

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Por poner un ejemplo, un docente español que intente realizar trabajo colaborativo con un grupo de estudiantes sobre minorías étnicas podría anunciar su idea, buscar socios pertenecientes o interesados en el tema de las minorías, acordar con ellos el proyecto y empezar a trabajar en cuanto registren el proyecto. Podrían usar un amplio abanico de herramientas TIC de comunicación y elaboración de materiales  y podría obtener ayuda de su Agencia Nacional, si la necesitasen. Los materiales colaborativos podrían subirse o enlazarse en la plataforma, comentarse y, en cuanto el proyecto haya cumplido sus objetivos, se solicitaría el sello de calidad.

Por ello los proyectos eTwinning pueden ser una alternativa excelente para esos docentes, centros escolares y países que no pueden permitirse otro tipo que proyecto que suponga movilidad y los estudiantes pueden beneficiarse del contacto y trabajo colaborativo con estudiantes con otras culturas y lenguas europeas.

 

Referencias y lecturas recomendadas:

Materiales auténticos

En una situación de enseñanza del idioma como lengua extranjerascon poco contacto este fuera del contexto escolar, la exposición a la lengua que se produce en el aula puede no ser una fuente suficiente de input para el alumnado. Por ello el docente debe ser consciente de la situación e intentar que su alumnado tenga acceso a materiales auténticos dentro del marco del aula, tal y como recomienda la Comisión Europea (2001). Esto es particularmente importante en el caso de seguir un enfoque comunicativo. En este sentido se nos recomienda que los materiales utilizados sean abundantes, variados y que respondan a los intereses de nuestro alumnado (Comisión Europea-Eurydice 2001: 184).

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Esto no quiere necesariamente decir que haya que realizar un uso exclusivo de materiales auténticos, desplazando así a los libros de texto y materiales tradicionales en nuestras aulas. Se puede buscar un equilibrio en que ambos elementos tengan su lugar. Los libros de texto y otros materiales adaptados son útiles en función de que son una fuente de input comprensible de fácil acceso y supuestamente elaborados tras un proceso de reflexión y ánalisis de sus componentes. Sin embargo, un abuso de estos materiales puede llevar a una metodología tradicional en la línea del método gramática-traducción (Liu 2004), pues con frecuencia sucede que el profesorado confía en demasía en ellos hasta llegar a suponer la base del currículo (Guerrettaz 2013).

Aunque nos encontramos con autores como Scott Thornbury, del enfoque Dogma, que postulan la eliminación del libro de texto en el aula de idiomas, también hay otros (Harmer 1998; Downie 2011; Nunan 2014) que entienden que se podría buscar un punto intermedio con la combinación de materiales reales y adaptados, en que el que aprovechasen las ventajas y comodidad de los libros de texto como funte de input de fácil acceso pero compaginándose con la utilización de materiales auténticos, a fin de maximizar las oportunidades del alumnado.

REFERENCIAS:

Cómo comenzar una sección bilingüe

A estas alturas de curso es cuando los docentes y los centros educativos nos enfrentamos a la realidad de que el año que viene tendremos que comenzar la aventura de iniciar una sección bilingüe y surgen muchas preguntas.

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Imagen de Paul Bangs – Banco Imágenes INTEF

Ante todo, para comenzar una sección bilingüe en un centro educativo habrá que seguir el procedimiento oficial que viene regulado por las órdenes y decretos correspondientes publicados en el boletín oficial de la comunidad autónoma a que pertenezcamos (en España). Así el docente de la sección tendrá que cumplir una serie de requisitos en cuanto a lengua extranjera además de estar dispuesto a iniciar esta empresa. Por ello, a estas alturas, el centro posiblemente haya realizado los trámites burocráticos pertinentes y nosotros como docentes nos enfrentemos a la realidad de que en septiembre nos tocará impartir clase en un grupo bilingüe.

Ante todo, hay que tener claro que este tipo de medidas pedagógicas busca la mejora de la lengua extranjera, en muchos casos el inglés, a través de la enseñanza de contenidos de otras materias. Es entonces una medida para la mejora de esta lengua extranjera pero manteniendo los objetivos y contenidos de la materia en cuestión, que denominaremos materia AICLE o CLIL. ¿Cómo es ello posible si nuestro alumnado no tiene plena competencia en esta? Pues a través de un cambio de metodología, es decir usando lo que conocemos como metodología CLIL que, según Coyle (1999) debería incluir:

  • Content: inmersión en el conocimiento y la comprensión de los contenidos específicos del área.clil-theory-9-728.jpg
  • Communication: uso de la lengua extranjera como vehículo de comunicación.
  • Cognition: desarrollo de destrezas cognitivas que relacionen la formación de conocimientos y la lengua.
  • Culture: Introducción a un contexto cultural que permita ampliar la perspectiva hacia el conocimiento del otro y uno mismo.

Se hace necesario proporcionarle al alumnado el andamiaje (scaffolding en inglés) necesario para conseguir que este adquiera las nuevas destrezas y conceptos. Esto se puede conseguir utilizando apoyos (visuales, auditivos, digitales, etc.) que faciliten la adquisición de la material CLIL junto con la L2. Es muy útil el artículo de Aída Walqui (2006) pues desarrolla las distintas formas de andamiaje que podemos proporcionar en nuestras clases: simplificar la tarea, proponer modelos, tender puentes con aprendizajes previos, destacar la información más relevante, etc. Una de las claves del éxito de un programa bilingüe radica en la aplicación de la metodología adecuada, sin limitarse a llevar a cabo una clase ordinaria con materiales en la L2.

También conviene tener presente que podemos tener que enfrentarnos a una serie de problemas:

  • falta de materiales didácticos en el centro
  • ausencia de dotación TIC en nuestras aulas
  • compañeros que entienden que decidimos iniciar un programa bilingüe para quedarnos con los mejores alumnos del curso mientras ellos pueden tener que impartir clase en el resto de grupos del nivel con el alumnado que no ha elegido el programa bilingüe
  • dudas de las familias que pueden haber elegido el programa para sus hijos sin convencimiento de que la medida pueda ser pedagógicamente interesante, por razones como que su hijo o hija vaya en un buen grupo o no se aparte de sus compañeros.
  • falta de coordinación con el profesorado del idioma de la sección, que no acaba de entender que esta es una medida para potenciar el aprendizaje de la L2.
  • dificultad, sobre todo en el primer curso, para elaborar, secuenciar y organizar los materiales que vayamos a necesitar.

Por ello nuestro consejo es:

  • asistir a jornadas y formación en CLIL para familiarizarnos con la metodología.
  • iniciar la preparación de materiales, conbinando materiales específicos, reales y elaborados por nosotros, sin sobrecargarnos excesivamente.
  • contactar con otros compañeros en nuestra situación (misma materia, nivel e idioma) para compartir materiales y experiencias.
  • promover la metodología CLIL en nuestra aula
  • utilizar proyectos en la materia bien ideados y organizados , haciendo que el alumndo tome parte activa en su apredizaje. Podemos considerar aquí iniciar algún proyecto eTwinning de cooperación internacional y buscar socios europeos con nuestos mismos intereses.
  • cooperar con el profesor de lengua extrajera que imparta clase en nuestro grupo.
  • recordar que todo el material e ideas que vayamos desarrollando este curso quedará para cursos próximos.

Lecturas recomendadas:

Hablar inglés en el aula

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Estudiantes – Banco Imágenes INTEF

No hay duda de que las actividades orales en el aula son la Cenicienta de muchas de nuestras clases de lengua extranjera, con frecuencia más centradas en las destrezas escritas. Por ello no sorprenden los estudios que indican que los resultados escolares en estas destrezas no se corresponden con la inversión horaria realizada a lo largo de la escolaridad de nuestro alumnado (Bonnet 2002; Chela Flores 2008; Comisión Europea 2012; INEE 2012; Plo, Hornero y Dueñas 2013; Rubio & Tamayo Rodríguez 2012; Vez & Martínez 2004). Así, numerosos autores (Álvarez 2003; Calvo Benzies 2013; Corpas & Madrid 2009; García Mata 2008) apuntan a una consecuencia fundamental, que nuestro alumnado que no consigue comunicarse en inglés con la facilidad esperable tras tantos años estudiando la lengua pues su competencia oral no está suficientemente desarrollada.

¿Las razones? Los estudios indican que pueden radicar en:

  • falta de formación del profesorado para abordar la oralidad, en particular la expresión oral e interacción
  • libros de texto que tratan la oralidad de forma secundaria a las destrezas escritas, gramática o vocabulario
  • falta de sistematicidad en el trabajo de las destrezas orales
  • una enseñanza tradicional, poco activa para el alumnado
  • poco tiempo dedicado en el aula a desarrollar la oralidad que, a diferencia de las destrezas escritas, es más difícil de trabajar en las tareas para casa
  • poca presencia de exámenes orales, tanto en las evaluaciones ordinarias como en las pruebas extraordinarias o exámenes tipo PAU
  • profesorado fundamentalmente no nativo,  que comparte la L1 y con frecuencia también la L2 con su alumnado

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    role play en un aula de ESO – foto de A. Arias
  • escasa exposición ambiental al inglés, con ausencia de subtítulos en inglés y doblajes sistemáticos de la programación de las distintas cadenas de televisión tradicionales

Sin embargo, esto no debe llevarnos a pensar que es una batalla perdida pues sí se pueden tomar muchos pasos a todos los niveles:

  • a nivel legislativo, ajustando objetivos y contenidos que permitan la dedicación de suficiente tiempo a la oralidad en el aula
  • a nivel autonómico, seleccionando profesorado formado en la oralidad y con buen nivel de inglés oral, así como formando al profesorado en ejercicio para que pueda incrementar con éxito el trabajo de la oralidad en su aula
  • dentro de cada centro escolar, realizando programaciones de departamento que otorguen la misma relevancia a las destrezas orales que a las escritas, o incluso más en los primeros niveles de enseñanza
  • adoptando libros de texto que se prioricen las actividades orales, que propongan abundantes actividades que sean, a su vez, suficientemente variadas y realizables en el marco del aula
  • a nivel individual:
    • dedicando más cantidad de tiempo a las actividades orales
    • proporcionando al alumnado actividades orales atractivas y variadas que lo animen a “soltarse” a hablar inglés. Scott Thornbury nos proporciona algunas ideas en estas entradas de su blog: Speaking 1 y Speaking 2
    • realizando pruebas orales que tengan peso en la calificación final
    • orientando al alumnado sobre cómo aumentar su exposición al inglés oral dentro de su entorno

Estas son solo algunas ideas pero, sin duda, se puede hacer mucho en este campo para mejorar la competencia oral de nuestro alumnado.

Referencias: