¿Qué aportan los auxiliares de conversación?

En los últimos años la presencia de auxiliares de conversación ha proliferado en las clases de idiomas españolas. A pesar de que las lenguas extranjeras impartidas dentro de las enseñanzas regladas están a cargo fundamentalmente de profesorado español, las autoridades educativas han puesto un notable énfasis en que se viesen complementadas por la presencia de auxiliares de conversación nativos.

Así, el Ministerio de Educación convoca una serie de plazas abiertas a estudiantes de último curso o graduados de universidades extranjeras. Aunque pueden acceder a estas plazas hablantes nativos de diferentes países, la realidad es que en las clases de inglés, los auxiliares estadounidenses son los más habituales.

Posteriormente, la distribución de los diferentes auxiliares entre los centros escolares la realiza cada comunidad autónoma de acuerdo con sus propios criterios. En el caso de  Galicia, se priorizan aquellos centros que cuentan con secciones bilingües y plurilingües. Son asignados a cada centro escolar a finales del curso escolar previo a la estancia y se les asigna un docente en el centro que actuará como su contacto y enlace con el centro así como con la localidad. Habitualmente ese docente-enlace es el jefe del departamento de la lengua extranjera correspondiente.

Cuáles son las funciones del auxiliar

Tal y como están delimitadas en la orden publicada en el Diario Oficial de Galicia, sus funciones son las siguientes

  1. Posibilitar la práctica de la conversación oral en la lengua extranjera objeto de estudio del alumnado.
  2. Acercar al alumnado y al profesorado a la cultura del país donde se habla la lengua extranjera, mediante la presentación de temas de actualidad y actividades lúdicas.
  3. Proporcionar un modelo de corrección fonética y gramatical en la lengua extranjera correspondiente.
  4. Colaborar con el profesorado en la elaboración de materiales didácticos en la lengua extranjera correspondiente.
  5. Colaborar en las actividades y en los proyectos internacionales en los que participe el centro.
  6. Apoyar al alumnado con los medios informáticos o audiovisuales necesarios para la mejora de la lengua oral.
  7. Cualquier otra relacionada con la lengua extranjera objeto de estudio, que le sea encomendada por la Consellería de Educación y Ordenación Universitaria.

Por su parte, según esta misma orden, serán sus obligaciones:

  1. Aceptar el horario que les sea fijado en los centros de destino.
  2. Justificar las ausencias al centro en la forma establecida para todo el profesorado. En caso de incumplimiento injustificado de su actividad, tendrán una deducción proporcional de la asignación mensual correspondiente como consecuencia de la diferencia entre la actividad regulada en este artículo y la efectivamente realizada. La inasistencia sin justificación o el incumplimiento reiterado de sus obligaciones será motivo de anulación de la asignación mensual prevista.
  3. Asistir a las jornadas de acogida y formación que se realicen en las fechas y lugar que al efecto se determine.
  4. Elaborar, conjuntamente con su coordinador o coordinadora, una propuesta de buenas prácticas como muestra de su trabajo en el centro.
  5. Elaborar, quince días antes de finalizar el período de presencia en el centro educativo, una memoria en la que consten las actividades desarrolladas en el citado centro y su repercusión en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la lengua extranjera objeto de estudio.

Por supuesto, también el equipo directivo y el docente coordinador tienen cada uno sus funciones específicas, todas ellas encaminadas a que el auxiliar se encuentre cómodo en el centro y que su presencia redunde en la mejora lingüística del alumnado con el que interactúe.

Cómo obtener el máximo provecho de la estancia del auxiliar

Según mi experiencia personal, el éxito de la estancia de un auxiliar en un centro depende de una serie de factores que se pueden resumir así:

  1. Comenzar la relación en cuanto se tiene notificación del auxiliar que ha sido asignado al centro. Escribirle, mostrarle toda la ayuda y la información que podamos y resolver sus dudas. Proporcionarle, si es posible, el contacto con auxiliares anteriores, con grupos de Facebook de otros auxiliares, etc. para que se haga una idea de lo que debe esperar y vaya resolviendo sus dudas. Hay que recordar que mientras algunos auxiliares han viajado a múltiples países anteriormente, para otros esta será su primera experiencia en el extranjero y no saben bien qué esperar.
  2. Ambiente de confianza entre auxiliar y coordinador (y profesorado). Ambos deberían sentirse cómodos para poder expresar opiniones, sugerencias o actividades. Tener a una tercera persona dentro del aula puede resultar incómodo para muchos docentes pues nuestro sistema educativo no contempla la observación como una forma de enriquecimiento, pero si se gestiona bien puede ser muy positivo para el docente  contar con una opinión cualificada a la hora de valorar sus clases o mostrar propuestas de mejora.
  3. Un buen horario. Puede parecer irrelevante, pero el hecho de agrupar todas las clases en tres o cuatro días a la semana le permitirá al auxiliar contar con muchos días libres para otras actividades como pueden ser los viajes. Esto convendría tenerlo en cuenta ya a la hora de elaborar los horarios de los diferentes grupos en que entrará pues cuando llega el auxiliar puede ser demasiado tarde para realizar ciertos cambios.
  4. Organizar bien en qué cursos y en qué actividades participará el auxiliar: ¿sólo materias CLIL y los grupos que cuentan con ellas? ¿sólo en lengua extranjera? ¿combinando ambas? ¿con diferente horario en cada trimestre a fin
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    Auxiliar S. Shanahan – actividad de role play

    de que disfruten de él más grupos? ¿con horario bisemanal? Supongo que esto depende de cada centro, pero tendría que acudir a cada clase cuando se vaya a realizar una actividad que se beneficie claramente de su presencia que, según dicta la misma orden, es fundamentalmente en las actividades orales.

  5. Permitir que participe en actividades de centro. Probablemente el auxiliar haya venido a nuestro país buscando aprender español, qué mejor oportunidad entonces que la  de participar en festivales, excursiones y otras actividades complementarias. Animarán al alumnado y le permitirán a él o ella mejorar su lengua durante la misma estancia en el centro escolar.
  6. Que el profesorado del idioma correspondiente o de la sección bilingüe se comunique en la L2 con el auxiliar. Aunque no figura entre sus funciones, la presencia del auxiliar puede ser una gran ayuda para que los propios docentes conserven y mejoren su capacidad comunicativa en la lengua extranjera. No siempre los docentes pueden contar con la posibilidad de viajar al extranjero en ciertas etapas de la vida y el auxiliar puede, sin duda, suplir esta necesidad de conversar en la lengua extranjera.
  7. Trabajo de la cultura de la lengua meta y de la propia. Parece evidente que el auxiliar puede acercarle a nuestro alumnado la cultura y las celebraciones de su país, pero también el alumnado puede explicar y hacer partícipe al auxiliar de su propia cultura, en un ejercicio que requiere una elaboración y explic
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    Auxiliar R. Wagner – actividad cultural

    ación muy útil desde el punto de vista lingüístico y de reflexión personal. Sobre todo, puede hacerse de forma que resulten actividades lúdicas y enriquecedoras.

  8. Elaborar materiales que beneficien a alumnado futuro. El auxiliar puede beneficiar a alumnado de cursos posteriores, que quizá no cuente con la presencia de otros auxiliares, mediante la realización de materiales que queden en el centro. Me refiero a la elaboración de textos para comprensión oral o escrita, grabación de audios, corrección de unidades didácticas, etc. que se podrán utilizar posteriormente. Quizá se podría dedicar alguna de las horas semanales a estas labores si se ve que puede tener rentabilidad posterior.

Claramente el buen aprovechamiento del auxiliar es algo que depende de muchos factores pero exige voluntariedad por parte de todos los actores. El centro ganará mucho pero debe poner todos los medios para que el auxiliar desempeñe su labor sintiéndose cómodo y parte del centro. De hecho, en mi experiencia, la mayor parte de los auxiliares con los que he tenido contacto recuerdan su estancia como algo memorable y mantienen el contacto incluso después de muchos años.

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Cómo comenzar una sección bilingüe

A estas alturas de curso es cuando los docentes y los centros educativos nos enfrentamos a la realidad de que el año que viene tendremos que comenzar la aventura de iniciar una sección bilingüe y surgen muchas preguntas.

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Imagen de Paul Bangs – Banco Imágenes INTEF

Ante todo, para comenzar una sección bilingüe en un centro educativo habrá que seguir el procedimiento oficial que viene regulado por las órdenes y decretos correspondientes publicados en el boletín oficial de la comunidad autónoma a que pertenezcamos (en España). Así el docente de la sección tendrá que cumplir una serie de requisitos en cuanto a lengua extranjera además de estar dispuesto a iniciar esta empresa. Por ello, a estas alturas, el centro posiblemente haya realizado los trámites burocráticos pertinentes y nosotros como docentes nos enfrentemos a la realidad de que en septiembre nos tocará impartir clase en un grupo bilingüe.

Ante todo, hay que tener claro que este tipo de medidas pedagógicas busca la mejora de la lengua extranjera, en muchos casos el inglés, a través de la enseñanza de contenidos de otras materias. Es entonces una medida para la mejora de esta lengua extranjera pero manteniendo los objetivos y contenidos de la materia en cuestión, que denominaremos materia AICLE o CLIL. ¿Cómo es ello posible si nuestro alumnado no tiene plena competencia en esta? Pues a través de un cambio de metodología, es decir usando lo que conocemos como metodología CLIL que, según Coyle (1999) debería incluir:

  • Content: inmersión en el conocimiento y la comprensión de los contenidos específicos del área.clil-theory-9-728.jpg
  • Communication: uso de la lengua extranjera como vehículo de comunicación.
  • Cognition: desarrollo de destrezas cognitivas que relacionen la formación de conocimientos y la lengua.
  • Culture: Introducción a un contexto cultural que permita ampliar la perspectiva hacia el conocimiento del otro y uno mismo.

Se hace necesario proporcionarle al alumnado el andamiaje (scaffolding en inglés) necesario para conseguir que este adquiera las nuevas destrezas y conceptos. Esto se puede conseguir utilizando apoyos (visuales, auditivos, digitales, etc.) que faciliten la adquisición de la material CLIL junto con la L2. Es muy útil el artículo de Aída Walqui (2006) pues desarrolla las distintas formas de andamiaje que podemos proporcionar en nuestras clases: simplificar la tarea, proponer modelos, tender puentes con aprendizajes previos, destacar la información más relevante, etc. Una de las claves del éxito de un programa bilingüe radica en la aplicación de la metodología adecuada, sin limitarse a llevar a cabo una clase ordinaria con materiales en la L2.

También conviene tener presente que podemos tener que enfrentarnos a una serie de problemas:

  • falta de materiales didácticos en el centro
  • ausencia de dotación TIC en nuestras aulas
  • compañeros que entienden que decidimos iniciar un programa bilingüe para quedarnos con los mejores alumnos del curso mientras ellos pueden tener que impartir clase en el resto de grupos del nivel con el alumnado que no ha elegido el programa bilingüe
  • dudas de las familias que pueden haber elegido el programa para sus hijos sin convencimiento de que la medida pueda ser pedagógicamente interesante, por razones como que su hijo o hija vaya en un buen grupo o no se aparte de sus compañeros.
  • falta de coordinación con el profesorado del idioma de la sección, que no acaba de entender que esta es una medida para potenciar el aprendizaje de la L2.
  • dificultad, sobre todo en el primer curso, para elaborar, secuenciar y organizar los materiales que vayamos a necesitar.

Por ello nuestro consejo es:

  • asistir a jornadas y formación en CLIL para familiarizarnos con la metodología.
  • iniciar la preparación de materiales, conbinando materiales específicos, reales y elaborados por nosotros, sin sobrecargarnos excesivamente.
  • contactar con otros compañeros en nuestra situación (misma materia, nivel e idioma) para compartir materiales y experiencias.
  • promover la metodología CLIL en nuestra aula
  • utilizar proyectos en la materia bien ideados y organizados , haciendo que el alumndo tome parte activa en su apredizaje. Podemos considerar aquí iniciar algún proyecto eTwinning de cooperación internacional y buscar socios europeos con nuestos mismos intereses.
  • cooperar con el profesor de lengua extrajera que imparta clase en nuestro grupo.
  • recordar que todo el material e ideas que vayamos desarrollando este curso quedará para cursos próximos.

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