Tareas escolares

Asistimos estos últimos años al debate sobre la conveniencia de que nuestro alumnado realice más o menos tareas escolares en casa y de qué tipo. Por un lado, las tareas suponen una buena forma para asentar conceptos y afianzar la práctica en muchas materias. Por otro, el abuso de las mismas puede provocar que nuestro alumnado viva exclusivamente para su realización, dejando de lado otras actividades extraescolares y de relación con amistades y familia. La clave parece estar en encontrar el punto adecuado, que se consigan los efectos beneficiosos que puede tener la realización de tareas escolares, pero sin que estas condicionen la vida del alumnado fuera del centro escolar.

3380608885_6eea84f0bc_z
Homework, imagen de Robert Course-Baker

Parece haber consenso en que las tareas o deberes escolares pueden ser una herramienta útil para la consolidación de unos buenos hábitos de estudio, para la ayuda al aprendizaje, retención del conocimiento así como para la mejora del pensamiento crítico. Sin embargo, el hecho de que, una vez en casa, el alumnado tenga unas condiciones muy diferentes a la hora de su realización (unos contarán con adultos a los que consultar puntualmente, otros no; los más afortunados tendrán fuentes de consulta y ampliación, libros, internet, etc. pero no todos; algunos dispondrán de abundante tiempo sin distracciones para realizarlos mientras que otros tendrán que realizar tareas domésticas como atender a algún familiar, preparar la cena, etc. o contarán con el ruido de la televisión de fondo) supone que el mayor peso de estas tareas escolares incida en las diferencias sociales de fondo que la escuela debe intentar paliar.

Respecto a la materia de lengua inglesa, la realización de tareas escolares es positiva, pues como nos dicen Valle, Pan, Núñez, Rosário, Rodríguez y Regueiro (2015: 568), “El número de deberes realizados y el aprovechamiento del tiempo predicen positiva y significativamente el rendimiento académico en Lengua Inglesa. Cuanto mayor número de deberes realizan los alumnos y cuanto más aprovechan el tiempo dedicado a esos deberes, mayor es el rendimiento académico en Lengua Inglesa.”

En general, debemos de tener presente lo siguiente:

  • La cantidad de tareas que se prescriben debería estar limitada y estas tendrían que realizarse sin mayores dificultades, ser corregidas debidamente y su realización debería tenerse en cuenta.
  • Las familias deberían animar a sus hijos e hijas transmitiéndoles confianza y comunicarle al centro si las tareas son excesivas o adecuadas para ellos, de forma que el profesorado sea consciente de la repercusión de las tareas que prescribe.
  • Debemos dejar claro el propósito de las tareas que proponemos, que el alumnado entienda qué y por qué debe realizarlas.
  • En general, la motivación por realizar las tareas disminuye de educación primaria a secundaria, por lo que el profesorado deberíamos intentar proponer tareas motivadoras.

Como docentes de lenguas extranjeras deberemos tener en cuenta que las tareas para casa deberían tener como propósito:

  • crear hábito de trabajo
  • repasar/consolidar conocimientos
  • resolver tareas permitiendo la autorregulación

Y podrían ser de los siguientes tipos:

  • comunicativas mientras trabajan el tipo de contenido, vocabulario, función comunicativa o elemento gramatical, que se haya trabajado en clase.
  • de ampliación de contenidos trabajados, como lectura de textos complementarios sobre lo que ya se haya hablado o escrito en clase, pero sin ser una repetición de lo ya realizado. Los deberes de ampliación son los que parecen tener mayor relación significativa con el rendimiento del alumnado según el grupo Giped (Univ. A Coruña).
  • de preparación de los contenidos a estudiar en sesiones venideras, de forma que se puedan inferir posteriormente contenidos con mayor facilidad.
  • también la lectura libre o visionado de vídeos, siempre de contenido lo más motivador e interesante posible, pueden ser actividades adecuadas para las que no siempre hay el tiempo y silencio necesario en el marco de la clase.

Así, en la materia de lenguas extranjeras la realización de tareas para casa puede ser beneficiosa para nuestro alumnado mientras tengamos claro cuáles son los objetivos a conseguir y no se prescriban como parte de una rutina que solo sobrecarga a nuestro alumnado.

Referencia y lecturas complementarias:

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s